Diarios del Transiberiano (Parte 5)

Viene de Diarios del Transiberiano (Parte 4)  

- Fecha: Del Miercoles 20 de Julio al Martes 23 de Agosto de 2011 (35 DIAS)
- Paises: España, Suecia, Rusia, Mongolia, China y Japón.
- Ciudades Visitadas: Guadalajara, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Alicante, Estocolmo, San Petersburgo, Moscú, Ekaterimburgo, Irkutz, Litsvianka, Ulán Bator, Gubeikou, Pekín y Tokyo.
- Medio de Transporte: Coche (BMW 320CD), avión, barco, metro, taxi y tren.
- Acompañantes: Palma
- Presupuesto aproximado: 4500€

El Itinerario

Mapa de la ruta

DIA 26

A pesar de estar en la quinta puñeta, había que admitir que el hotel era un lujo. Amanecimos muy descansados y con ganas de encarar la ciudad con otro animo. Desayunamos en el bufete libre y nos echamos a la calle.

Camino al Templo del Cielo - Pekin



El primer destino en mente, un mercado de antigüedades en la zona de Dongcheng, muy cerca del templo del cielo. Salimos del metro en la zona indicada.

Sandias - Pekin
Pero tras casi una hora pateando, no fuimos capaces de encontrar absolutamente nada, por lo que nos dedicamos a recorrer el pintoresco barrio hasta que fuimos a parar al Parque Longtan.

Parque Longtan - Pekin
Por suerte, el tiempo nos estaba respetando y pudimos disfrutar de las vistas de nenúfares flotando sobre el lago.

Parque Longtan - Pekin
Aunque en el mapa de entrada parecía que el Templo del Cielo se encontraba relativamente cerca, después de llevar andando casi una hora, aun no habíamos dejado atrás el gigantesco parque.

Parque Longtan - Pekin
También localizamos zonas donde poder alquilar barcas, llenas de familias que habían ido a pasar el día.

Parque Longtan -  Pekin
Y finalmente, encontramos la salida del parque, cuando ya creíamos que íbamos a tener que deshacer el camino andado.

Parque Longtan - Pekin
Y encaramos la entrada al Templo. De repente, nos vimos rodeados de hordas de de chinos viniendo de todas partes.

Templo del Cielo - Pekin
Y es que hasta ese momento, no habíamos experimentado una visita a un lugar tan turístico en China, y no éramos conscientes de hasta que punto podían saturarse de turismo nacional las atracciones.

Templo del Cielo - Pekin
Comenzamos visitando el Qui Nian Dan, un edificio circular de 38 metros de altura que se encuentra a la entrada.

Templo del Cielo - Pekin
A continuación, siguiendo por un pasaje de piedra de unos 300 metros llegamos al segundo edificio, el Altar Circular.

Templo del Cielo - Pekin
Y finalmente llegamos al tercer edificio, La Boveda Imperial, rodeado por el Muro del Sonido. Se dice que si se habla en cualquier punto del muro, la voz llega hasta cualquier punto, pero con tantísima gente, era imposible hacer ninguna prueba.

Templo del Cielo - Pekin
Como curiosidad, poder observar dentro del recinto del templo a los lugareños jugando al ajedrez en los mismo pasillos.

Templo del Cielo - Pekin
O jugando a otros deportes, como una variante del badminton con los pies, practicando Tai Chi o incluso dando conciertos.

Templo del Cielo - Pekin
Por desgracia, empezó a llover, así que esperamos a que descampara un poco comprando varios souvenirs.

Templo del Cielo - Pekin
Ni de broma conseguimos llegar sin mojarnos, aunque conseguimos llegar a Shiji Tianding, un centro comercial céntrico pegado a Tiananmen.

Shiji Tianding - Pekin
La oferta de restaurantes era variada, pero por desgracia, no todos los restaurantes tenían tecnología digital, o lo que es lo mismo, carta para poder señalar la foto del plato que queremos, por lo que optamos por probar el sapo, que no estaba nada mal, aunque los huesos tan pequeños hacen casi imposible desconcentrarte un momento.

Diluvio - Pekin
Lejos de descampar, tras el almuerzo, que nos pilló cerca de las 5 de la tarde, se puso a llover más fuerte. Estábamos un poco desubicados, pues no sabíamos hacia donde ir, y nadie hablaba inglés. Yendo de cornisa en cornisa, dimos con la calle Quianmen, una de las atracciones turísticas del centro.

Calle Quianmen - Pekin
Estaba llena de galerias comerciales y pequeñas tiendas de souvenirs, donde automáticamente descubrimos que todo costaba tres veces menos allí que en el Templo del Cielo, aunque las compras ya estaban hechas.

Zhengyang Gate Jianlou - Pekin
Se nos fue la tarde entre tiendas y cervezas y al final acabamos al final de la calle, justo al frente de la Puerta Zhengyang, al otro lado de la Plaza Tiananmen, desde donde cogimos el metro de vuelta a casa.

Linea 10 - Pekin
O hasta el cruce más cercano de vuelta a casa, desde donde no tuvimos más remedio que coger un taxi pirata de los que llevan una luz roja en el retrovisor interior, ya que había vuelto a empezar a diluviar. Por suerte habíamos comprado un par de sandwiches en un supermercado, por lo que no tuvimos que preocuparnos de buscar donde cenar bajo tal diluvio. Pasamos el resto de la jornada en el hotel, viendo la tele china. Pekin es agotador.

DIA 27

Vuelve a ser lunes, y de ese dia no pasaba que solucionase el tema del pasaporte. Desayunamos y pusimos rumbo a la embajada, que por supuesto era casi imposible de encontrar. En una post office, encontramos a Mike, de la noche de Vodka en el transiberiano, algo impensable en una ciudad de 20.000.000 de habitantes.

Buscando la Embajada Española - Pekin
Nos indicó como llegar a la zona de las embajadas y nos despedimos. Cuando estabamos a punto de desistir encontramos a un español que con su Ipad nos indicó como llegar a nuestro destino. Una vez en la calle de las embajadas, fue fácil de localizar, ya que era la única que estaba rodeada de una cola de chinos que querían un visado.

Embajada Española - Pekin
Tras esperar un poco, nos atendieron, y me recomendaron que la mejor opción era intentar reparar yo mismo el pasaporte, ya que uno nuevo podría tardar semanas. Tras la sorpresa inicial, almorzamos y compramos un bote de pegamento, más tarde en casa haríamos el experimento.

798 Art District - Pekin
La siguiente parada fue el Distrito 798, al noreste de la ciudad. Nos costo llegar una hora de caminata y otra media hora de metro, por lo que esperábamos que valiera la pena.

798 Art District - Pekin
Y coincidimos en que no lo valia. No dejaba de ser un conjunto de galerías, muchas de ellas cerradas, y esculturas en un principio originales, pero que se hacían bastante repetitivas.

798 Art District - Pekin
Y bastantes restaurantes y cafeterias frecuentadas por universitarios. Quizá en un día soleado la percepción cambiara un poco, pero se encontraba bastante desangelado.

798 Art District - Pekin
Por suerte, todo podía mejorar con una buena cerveza china, y para aprovechar la visita decidimos probar uno de los bares que había abierto.

798 Art District - Pekin
Finalmente, nos dimos por vencidos: Nos habíamos equivocado con la visita. Nada más salir cogimos un taxi que nos llevó directamente a Donzhimen, la zona de Hutongs donde habíamos estado parando la primera noche.

Ghost St. - Pekin
Había muy buen ambiente, y subimos un poco hacia el Parque Nanguan, lleno de tiendas de souvenirs y bares. Por desgracia, nada más llegar nos dimos cuenta de que teníamos detrás a un tío que no paraba de seguirnos, tras intentar despistarlo un par de veces, no hubo manera, por lo que volvimos a la zona con mayor movimiento, no teníamos ganas de comprobar de que se trataba.

Ghost St - Pekin
Cenamos por la zona, e incluso pudimos probar escorpión y larva de grillo en un puesto callejero. Tras esto, tocaba volver a casa, no queríamos complicarnos y buscamos un taxi.

Ghost St. - Pekin
Cuando le explicamos donde queríamos ir al primero, nos hizo bajarnos del taxi ya que no le convenía la carrera. Luego estuvimos media hora intentando localizar a alguien, para lo que tuvimos que callejear entre los hutongs para alejarnos de las zonas más transitadas.

Hutongs en Donzhimen - Pekin
Finalmente localizamos a uno, que nos llevó de vuelta. Por desgracia se equivocó y nos dejó a 20 minutos andando del hotel. Como no llovía hicimos de tripas corazón y volvimos a pata. Una cerveza al lado del hotel y listos para hacer el experimento de pegar el pasaporte, al día siguiente veríamos el resultado. Definitivamente, estábamos hartos de Pekin, la ciudad era un desastre en cuanto a comunicaciones, y tardar tantísimo en dar cualquier paso estaba acabando con nuestra paciencia.

DIA 28

Por fin un dia soleado, tras desayunar nos encaminamos al norte de la capital, para hacer la visita al Palacio de Verano, otra de las visitas obligatorias.

Palacio de Verano - Pekin
Sin duda, hasta ese momento, la visita más impresionante de la ciudad, por supuesto acompañada del buen tiempo.

Palacio de Verano - Pekin
Si bien las aglomeraciones todavía eran palpables, la variedad de paisajes que ofrece el palacio hizo que nos olvidáramos de ese incomodo factor.

Palacio de Verano - Pekin
La visita incluía el paseo por la ribera del rio que recorre la mini ciudad dentro de la que se encuentra el palacio.

Palacio de Verano - Pekin
Dicha ribera se encuentra llena de tiendas de souvenirs, restaurantes e incluso algunas terrazas donde disfrutar de una cerveza.

Palacio de Verano - Pekin
Luego continuamos hacia la parte de los museos dedicados a las distintas dinastías.

Palacio de Verano - Pekin
Donde pudimos disfrutar de espectáculos de danza en directo, además de una pequeña obra de teatro, de la que no entendimos gran cosa.

Palacio de Verano - Pekin
Por último desembocamos en el Lago Kunming, después de más de tres horas de paseo, donde no llegamos a ver ni la mitad del complejo.

Palacio de Verano - Pekin
Existía la posibilidad de visitar alguna de las otras partes de la costa opuesta del Lago Kunming, como el Puente Jiehu, pero decidimos volver a la civilización.

Palacio de Verano - Pekin
Y nuestra siguiente parada en el planning del día era la visita a la Villa Olímpica donde se había desarrollado los juegos olímpicos de Pekin 2008.

El Nido - Pekin
Y con lo que nos encontramos fue con una explanada llenísima de turistas donde se desarrollaban distintas actividades patrocinadas por marcas de bebidas, además del famoso Nido, el campo de fútbol.

Villa Olímpica - Pekin
Como curiosidad, nos encontramos con un español que llevaba viviendo allí varios meses por trabajo, y que se había sacado un bono para ir a nadar a la piscina olímpica, que estaba abierta al público a un precio bastante asequible.

Nanguan Park - Pekin
Para terminar el dia volvimos al Parque Nanguan, hoy si estábamos de humor para tratar con carteristas, en caso de que los hubiera.

Nanguan Park - Pekin
Entramos por el lugar contrario al dia anterior, por el norte, y nos fuimos encontrando con bares de lo más agradable.

Nanguan Park - Pekin
Nos tomamos una cerveza, y conforme nos acercábamos a la entrada principal, comenzaron a aflorar los relaciones públicas que nos ofrecian prostitutas en locales de la zona.

Nanguan Park - Pekin
Por suerte, no dieron mucha batalla. Hoy estaba saliendo muy bien, hasta cogimos el taxi de vuelta a casa a la primera. Cenamos en el restaurante del primer día, y por primera vez, nos recogimos habiendo disfrutado de un día sin altercados en Pekin.


DIA 29

Volvió a amanecer nublado, era prácticamente nuestro último día en la ciudad, y habíamos dejado otro de los platos fuertes para el final.

Ciudad Prohibida - Pekin
Y nada más llegar nos dimos cuenta de que lo del día anterior había sido un espejismo, pues centenares de personas se agolpaban en la puerta para hacer la visita de rigor.

Ciudad Prohibida - Pekin
Quizá por lo que habíamos visto en el Palacio de Verano, o porque el cielo volvía a estar encapotado, personalmente no me volvió loco el complejo.

Ciudad Prohibida - Pekin
Llevábamos viendo este tipo de arquitectura casi 7 días, por lo que no era nada nuevo, a pesar de lo majestuoso de los edificios.

Ciudad Prohibida - Pekin
De todas maneras, la visita vale la pena. Desde el Salón de la Suprema Armonia hasta las murallas a las que se puede acceder pagando una pequeña entrada de 1€.

Ciudad Prohibida - Pekin
Echamos cerca de dos horas paseando, y justo cuando decidimos irnos comenzó a llover, por lo que tuvimos que refugiarnos un rato más.

Ciudad Prohibida - Pekin
Salimos por la Puerta del Este, que tenía menos tráfico, y comenzamos a caminar siguiendo a la masa de visitantes.

East Gate - Ciudad Prohibida - Pekin
Y de pura casualidad, tras almorzar pato laqueado en un restaurante, llegamos a una de las calles más llamativas de la capital China, la Calle Wangfujing.

Wangfujing Street - Pekin
Donde vendían todo tipo de comidas en puestos que se extendían a lo largo de la calle, empezando por los típicos pinchos de carne y pollo.

Wanfujing Street - Pekin
Hasta las famosas crisálidas, grillos, saltamontes, escorpiones, serpientes, y todo tipo de insectos imaginables.

Wanfujing Street - Pekin
Y por supuesto había que probar un poco de todo, ya que la gastronomía es una parte esencial del país.

Wanfujing Street - Pekin
Curiosamente, de todas las excentricidades, la que menos nos gustó fue la estrella de mar, que la servían directamente de la freidora y tenía una textura un tanto granulosa.

Wanfujing Street - Pekin
Tuvimos que refugiarnos pues se puso a llover de nuevo, cuando descampó un poco, volvimos a Tiananmen.

Plaza Tiananmen - Pekin
Para terminar la tarde comprando los últimos souvenirs nos dirigimos a Calle Quianmen, por lo que abandonamos la Puerta Zhengyangmen.

Puerta Zhengyangmen - Pekin
Encontrando justo al otro lado una atracción de la que tampoco habíamos oído hablar, el Kilometro Cero desde el que parten todas las carreteras de China.

Kilometro Cero - Pekin
Ya en Quianmen, fuimos recorriendo distintas tiendas de maletas y bolsos, hasta que conseguimos por 12€ una lo suficientemente grande para meter los souvenirs de 28 días de viaje.

Quianmen St - Pekin
Posteriormente volvimos al hotel a reorganizar las maletas, al día siguiente nos esperaba el penúltimo vuelo del viaje, y Pekin nos había pasado factura más de lo esperado en lo que a cansancio se refiere.

DIA 30

Tomamos nuestro ultimo desayuno en el hotel, y por supuesto hicimos acopio de víveres en el bufete. Luego nos acercamos hasta el mostrador de recepción, y le pedimos a la chica que nos pidiera un taxi hasta la estación de Sanyuanqiao, con acceso directo al aeropuerto. Nos montamos, y tras media hora de camino, nos dejó en un centro comercial de las afueras, llamado Sanyanqio...

Beijing International Airport - Pekin
Por suerte, y para variar, llevábamos tiempo de sobra, por lo que pudimos señalar en un mapa donde queríamos ir. No hubo problema para pasar el control con el pasaporte arreglado que llevaba y embarcamos a la hora adecuada, pero hicimos una inesperada parada en Shanghai que nos retrasó tres horas.

Shinjuku - Tokyo
Consecuentemente, llegamos a Tokio cuando ya había cerrado el aeropuerto. Pero para nuestra sorpresa, habían habilitado autobuses gratuitos para llegar a los distintos distritos, siendo el nuestro Shinjuku. Nada que ver con el país de donde veníamos, silencio en todas partes, infraestructuras de película de ciencia ficción con escalextrics imposibles en el centro de la ciudad, y finalmente, encontrar a gente que deja su negocio vacío para indicarte donde está tu hotel. No era la habitación que Antonio nos había prometido, otra cosa a apuntar a la lista, pero nos conformamos sin problema.

DIA 31

Nunca había visto algo como Tokio en mi vida, a pesar de la lluvia y del día gris, daba gusto ver la actividad que teníamos a nuestro alrededor, y sobre todo la educación y el orden en todas partes.

Metro - Tokyo
Primero paramos en una pequeña galería de Shinjuku a mirar precios ordenadores, y luego nos zambullimos en el metro para intentar comprender como movernos.

Metro - Tokyo
A pesar de encontrarnos en una de las estaciones más transitadas del mundo, no tardó en aparecer una chica que nos explicó cual era la mejor opción que podíamos coger para movernos durante tres días por la ciudad.

Akihabara District - Tokyo
La primera parada, el distrito tecnológico de Akihabara, donde estuvimos cerca de dos horas recorriendo centros comerciales, que ofrecían todo tipo de novedades del mundo de la fotografía y la informática.

Akihabara District - Tokyo
La calle también albergaba Sex Shops de varias plantas, ofreciendo todo tipo de productos, con plantas exclusivas para hombres y para mujeres.

Akihabara District - Tokyo
Almorzamos en un restaurante del mismo distrito y nos sorprendió que los precios no fueran especialmente caros, muy similares a los de cualquier país centro europeo.

Metro - Tokyo
De vuelta al metro, volvemos a Shinjuku, donde nos espera el edificio del ayuntamiento que nos pilla muy cerca de nuestro hotel.

Vistas desde Government Building - Tokyo
A pesar de ser una ciudad muy cara, aunque no tanto como la esperábamos, algunas atracciones son gratuitas, como es el caso del mirador del ayuntamiento.

Vista desde Government Building - Tokyo
Las plantas 52 y 54 están abiertas al público, y desde allí vimos atardecer sobre una ciudad a la que no se le ve fin.

Vistas desde Government Building - Tokio
Nos forzamos a irnos, porque las vistas eran hipnóticas, y desde allí nos plantamos en la parada de Shibuya, donde se encuentra el cruce más famoso del mundo.

Shibuya Crossing - Tokyo
Jamas ví semejante cantidad de gente junta con tanto orden, nadie se tocaba y cruzaban en cinco direcciones distintas.

Shibuya Crossing - Tokyo
Allí también se encuentra la estatua de Hachiko, el famoso perro que acompañaba a su amo todos los días hasta la parada, y que un día este no regresó, y murió allí esperándolo.

Shibuya Crossing - Tokyo
El tema de la iluminación en los edificios tokiotas también es impresionante, a pesar de que debido al tsunami de Fukushima muchos de ellos se encontraban atenuados.

Restaurante de Sushi - Tokyo
Tomamos un poco de Sushi en un local de la zona y luego cenamos en un Yoshinoda que se encontraba por ahí, que es una de las cadenas asiáticas más baratas.

Shibuya District - Tokyo
Estuvimos tomando unas cervezas por la zona y finalmente regresamos al hotel asimilando todo lo que habíamos visto en un solo día.

Sandia Cuadrada - Tokyo
Se nos había quitado el cansancio de golpe, y aun nos quedaban 2 días completos para disfrutar de la ciudad.

DIA 32

Comenzamos el segundo dia visitando los Jardines Imperiales, en el distrito de Chiyoda, tras un corto viaje en metro.

Jardines Imperiales - Tokyo
Son inmensos y divididos en distintas secciones, pegando a los Jardines se encuentra el castillo Edo, o Castillo Chiyoda.

Castillo Edo - Tokyo
De los que en realidad solo queda al estructura a tres niveles, rodeada por el Santuario de los 3 Palacios y el Foso que rodea todo el complejo.

Castillo Edo - Tokyo
Posteriormente volvimos al metro, en esta ocasión hasta Yoyogi, uno de los parques más famosos de Tokio.

Yoyogi Park - Tokio
Encontramos una exhibición de judo, pero no nos dejaron pasar pues era de un colegio. Seguimos hacia el sur y fuimos a parar al templo Meihi Shrine Honden.

Meihi Shrine Honden - Tokyo
En el interior se encuentran una serie de trozos de madera enganchados a hilos, donde la gente deja escritos sus deseos, según nos explicaron.

Meihi Shrine Honden - Tokyo
También encontramos las fuentes en las que es símbolo de respeto lavarse las manos y la boca con agua fresca antes de entrar.

Meihi Shrine Honden - Tokyo
Lo dejamos atrás y continuamos hacia el sur por el Parque Yoyogi, siguiendo las vías de la linea del metro paralela.

Meihi Shrine Honden - Tokyo
Hasta que llegamos a la estación de Harajuku, famosa por ser la puerta de entrada a la meca del Cosplay en Tokyo.

Cosplay - Harajuku - Tokyo
Y continuamos atravesando el barrio hasta Takeshita Dori, una de las calles más extravagantes de la ciudad, que contrasta con la cercana Omotesando, la Milla de Oro.

Takeshita Dori - Tokyo
Todo tipo de tiendas inundan esta calle peatonal, desde restaurantes de todo tipo hasta boutiques que venden los modelos más extravagantes.

Takeshita Dori - Tokyo
Cuando nos hartamos, volvimos al metro, y para cambiar de aires, pusimos rumbo al distrito de Ueno, al noreste.

Ameyoko Market - Tokyo
Saliendo de la estación de Okachimachi fuimos a parar al mercadillo de Ameyoko, principalmente de comida, donde aprovechamos para degustar sushi fresco para almorzar.

Ameyoko Market - Tokyo
Cuando nos quedamos llenos, ya que este si era más asequible, continuamos hasta el final de la calle, encontrando puestos de lo más variopinto.

Ameyoko Market - Tokyo
Estuvimos buscando algún sitio donde comprar souvenirs, porque hasta ahora no habíamos dado con algo interesante que llevar de recuerdo, pero no hubo suerte.

Ameyoko Market - Tokyo
Y dando un paseo desde allí, fuimos buscando el templo más antiguo de Tokyo, el Senso Ji, encontrando por casualidad por el camino una fiesta vecinal, en la que nos ofrecieron cerveza por 1€.

Fiesta vecinal en Ueno - Tokyo
Llegamos al templo que se encontraba muy concurrido a esa hora de la tarde, y que recordaba haber visto en ocasiones anteriores en reportajes.

Senso Ji - Tokyo
En esta ocasión, en lugar de las fuentes de agua fresca, el rito era la purificación a través del incienso, en una pequeña pira en la entrada.

Senso Ji - Tokyo
Recorrimos el interior, en el que había diversas estatuas de samurais y distintas lamparas japonesas en altares.

Senso Ji - Tokyo
Una vez terminamos, pensamos en volver andando hasta la zona de Tokyo Tower, en el distrito de Minato.

Puerto de Tokyo
Pero nos dimos cuenta de que era demasiado lejos, por lo que nos acabamos subiendo al metro, parando en el puerto de Tokyo como parada más cercana.

Puerto de Tokyo
Allí unas japonesas que iban a embarcar pidieron hacerse fotos con los occidentales de turno, por supuesto accedimos.

Zojo Ji - Tokyo
Antes de acceder a la zona de la torre, hicimos una pequeña parada en el templo budista Zojo-Ji, a los pies de la torre. Como curiosidad se encuentra lleno de figuras de piedra vestidas con distintas prendas.

Tokyo Tower - Tokyo
El ruido que llegaba desde la torre era ensordecedor, y es que había una actuación para un restaurante, al que nos acercamos.

Actuación en Tokyo Tower - Tokyo
El parecido a la Torre Eiffel parisina es brutal, siendo esta un poco más alta e iluminada en naranja. Decidimos acercarnos al día siguiente con luz de día para poder ver el templo con más detalle.

Roppongi District - Tokyo
Pero ya estaba bien de turismo por un día, por lo que fuimos caminando al distrito de Roppongi, dentro de Minato.

Roppongi District - Tokyo
Que es conocido por sus bares y restaurantes, al igual de por sus tiendas abiertas 24 horas. También localizamos la Estatua Love, que habíamos encontrado en USA un año antes.

LOVE - Tokyo
En uno de los pubs que visitamos, bastante elegante y caro, pedimos una botella de Sake artesanal, y posteriormente buscamos un sitio para cenar.

Roppongi District - Tokyo
Localizamos un Yoshinoda para cenar algo más barato y luego buscamos un bar donde echamos una partida de dardos con una cerveza.

Dardos - Tokyo
Por fin volvimos a casa, había sido un día agotador, pero había valido la pena exprimir el tiempo al máximo en una ciudad como esta.

DIA 33

Siguiendo la perfecta guía del turista, deberíamos habernos levantado a las 4 de la mañana para ir a la Lonja de Tsukiji, a presenciar la subasta de atunes.

Lonja de Tsukiji - Tokyo
Obviamente, eso no ocurrió. Así que tras desayunar en nuestro barrio, cogimos el metro hasta Higashiginza, en el distrito de Chuo, muy cerca de la lonja.

Lonja de Tsukiji - Tokyo
A pesar de ser poco más de las 8 de la mañana, ya había acabado el mercadeo dentro del edificio, pero la actividad fuera era tremenda.

Lonja de Tsukiji - Tokyo
Pescado de todo tipo, y el sushi más fresco que he probado nunca, a pesar de ser casi la hora de desayunar.

Lonja de Tsukiji - Tokyo
Al mismo tiempo, también existían varios puestos en los que se vendía material de pesca, así como cuchillos especiales para pescado.

Lonja de Tsukiji - Tokyo
Una vez finalizada la visita, dimos un paseo hasta la torre de Tokyo de nuevo. Una vez allí, pasamos al templo Zojo Ji.

Templo Zojo Ji - Tokyo
Y pudimos ver con más detenimiento cada una de las pequeñas estatuas con prendas de colores que se encuentran en la entrada.

Templo Zojo Ji - Tokyo
Contrastando con la modernidad de los edificios que lo rodean, y sobre todo con la gigantesca torre que le hace sombra.

Templo Zojo Ji & Tokyo Tower - Tokyo
Como curiosidad, el templo está dedicado a la deidad Jizó, protectora de los niños no nacidos, a los que representan las estatuillas.

Templo Zojo Ji - Tokyo
Desde ahí fuimos a ver el edificio Sony, otra de las atracciones de la ciudad, y que ofrece una ruta para visitarlo al más puro estilo Ikea.

Sony Building - Tokyo
Cuando hicimos el recorrido, tras almorzar, volvimos a Akihabara, para hacer las últimas compras de tecnología que nos quedaban pendientes.

Akihabara District - Tokyo
En esta ocasión, dejamos de lado los edificios que ofrecen grandes descuentos y nos sumergimos en el submundo de las calles perpendiculares, llenas de tiendas de segunda mano.

Akihabara District - Tokyo
Acabamos picando con un disco duro cada uno, y yo además con un iPod para suplir el que me habían robado en Lisboa.

Akihabara District - Tokyo
Tras hacer las compras, no pudimos evitar quedarnos un rato más paseando por las calles, que estaban a rebosar de gente.

Akihabara District - Tokyo
Y por supuesto, echar una cerveza en las docenas de bares que abarrotan las calles. Para la ocasión optamos por el Café Moco.

Cafe Moco - Akihabara District - Tokyo
Volvimos al hotel a dejar nuestras cosas, y como ya estaba atardeciendo, optamos por visitar una de las zonas de la ciudad que nos quedaban por ver.

Odaiba Island - Tokyo
Se trataba de la isla artificial de Odaiba, unida a la capital por un puente colgante y a la que se accede a bordo de un tren.

Odaiba Island - Tokyo
En ella encontramos una de las dos playas de la ciudad de Tokyo, que a pesar de la hora que era, se encontraba llena de gente dando un paseo.

Odaiba Island - Tokyo
Aprovechamos para cenar en Aqua City, un centro comercial gigante que se encuentra en la isla repleto de tiendas de todo tipo.

Toyota Experience - Tokyo
Donde además encontramos la Toyota Experience, una recopilación de modelos de la marca antiguos y nuevos en perfecto estado.

Toyota Experience - Tokyo
Al igual que decenas de modelos míticos de muchas otras marcas, en esta ocasión de los años 70 y 80.

Toyota Experience - Tokyo
Cuando nos dimos por satisfechos, volvimos al centro, en esta ocasión, a nuestro distrito, donde habíamos encontrado una zona de bares el día anterior.

Golden Gai - Tokyo
Resultó ser el Gonde Gai, una zona repleta de microbares que se encuentra en pleno distrito de Shinjuku. Lo único malo, que no pudimos disfrutarlo mucho, pues volábamos al día siguiente.

Higiene Japonesa - Tokyo

En el hotel, no pude evitar retratar otro de los aspectos que más me había llamado la atención en el país: El esmero que le ponen al diseño de los WC's.

Subway - Tokyo
Nos despedíamos de Tokyo, la ciudad que más me había impactado en todo el viaje, y a decir verdad,  en mi vida.

DIA 34

Poco que contar de este día, además de que tuvimos que hacer una escala en Helsinki después de casi 12 horas de vuelo.

Tokyo - Helsinki - Malaga
Cuando llegamos a Malaga, teníamos el hotel reservado, pero antes, nos hinchamos a pescado frito, y nos tomamos un par de copas enfrente del Centro Comercial Larios, para celebrar que habíamos llegado al final de la aventura.

DIA 35

Despedida y cierre, cada mochuelo a su olivo a disfrutar de la última semana de vacaciones antes de comenzar el nuevo curso escolar.

Despedida y Cierre - Helsinki
Cogí el helicóptero desde Málaga a Ceuta, y para la hora de comer, estaba disfrutando de un buen plato de comida en familia.



"Un viaje para recordar, cruzando medio mundo en tren, avión y autobús. Cuatro países, a los que habría que haberle dedicado 30 días individualmente para hacerse una ligera idea de como se vive allí. Situaciones limite, desde estar a punto de cancelar el viaje a romper documentos de manera accidental, todo un reto a la paciencia. Sin duda, una experiencia irrepetible en la que me volvería a embarcar con los ojos cerrados".



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